TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS – HISTORIA COMPLETA


La película Tres anuncios en las afueras, estrenada en 2017, cuenta la historia de Mildred Hayes, una mujer que vive en el pequeño pueblo de Ebbing, Misuri. Siete meses antes del comienzo de la historia, su hija adolescente Angela fue violada y asesinada. El crimen continúa sin resolverse y la policía no ha conseguido encontrar al responsable.


Mildred está destrozada por la muerte de su hija y, al mismo tiempo, llena de rabia porque siente que las autoridades no están haciendo lo suficiente. Un día decide tomar una medida extrema para obligar a la policía a actuar.


En una carretera a las afueras del pueblo hay tres grandes vallas publicitarias abandonadas. Mildred las alquila y coloca en ellas tres mensajes dirigidos directamente al jefe de policía Bill Willoughby. Los anuncios dicen: “VIOLADA MIENTRAS MORÍA”, “¿Y TODAVÍA NINGÚN ARRESTO?” y “¿CÓMO ES POSIBLE, JEFE WILLOUGHBY?”.


Los anuncios provocan inmediatamente una gran polémica. Muchos habitantes del pueblo consideran injusto que Mildred ataque públicamente al jefe de policía, ya que saben que Willoughby ha intentado resolver el caso. Sin embargo, Mildred se niega a retirar las vallas.


Willoughby visita a Mildred y trata de explicarle que el caso es complicado y que no existen pruebas suficientes para identificar al asesino. También intenta convencerla de que comprenda la situación de los investigadores, pero Mildred permanece firme.


El jefe de policía, además, tiene un secreto. Está gravemente enfermo de cáncer y sabe que le queda poco tiempo de vida. A pesar de su enfermedad, continúa trabajando y tratando de ayudar a la familia de Angela.


Otro personaje importante es Jason Dixon, uno de los policías del pueblo. Dixon es violento, impulsivo y tiene un comportamiento abusivo. Está furioso porque los anuncios están dañando la imagen de la policía y cree que Mildred está atacando injustamente a Willoughby.


Dixon comienza a presionar a Red Welby, el hombre propietario de las vallas publicitarias, para que retire los anuncios. Como Red se niega, Dixon utiliza su autoridad para intimidarlo.


La situación también afecta a la familia de Mildred. Su hijo Robbie está cansado de vivir rodeado de rabia y conflictos. Su relación con su madre se deteriora cada vez más.


Mildred también tiene problemas con su exmarido Charlie, un hombre que anteriormente la maltrató y que ahora vive con una mujer mucho más joven llamada Penelope.


Mientras la investigación continúa sin resultados, Mildred recuerda los últimos momentos que pasó con Angela. Poco antes de morir, Angela había discutido con su madre y había salido de casa. Durante aquella discusión, Mildred, dominada por la rabia, le había dicho algo terrible: que esperaba que la violaran.


Después Angela fue asesinada precisamente de esa manera.


Mildred vive con una enorme culpa por aquellas últimas palabras, aunque nunca las había dicho con intención de que realmente ocurriera algo semejante.


Mientras tanto, la enfermedad de Willoughby empeora. El jefe sabe que su cáncer es terminal y que su familia sufrirá mucho cuando muera. Finalmente toma una decisión extrema.


Una noche, mientras su esposa y sus hijas duermen, Willoughby se suicida. Antes de morir deja varias cartas para las personas importantes de su vida, incluyendo a Mildred y a Dixon.


La muerte de Willoughby cambia completamente la situación.


Dixon queda devastado y no sabe cómo manejar su dolor y su rabia. En lugar de reaccionar con calma, se vuelve todavía más violento.


Dixon va hasta las oficinas de Red Welby y lo golpea brutalmente. Finalmente lo arroja por una ventana del segundo piso. El nuevo jefe de policía, Abercrombie, presencia lo ocurrido y despide inmediatamente a Dixon.


Mildred recibe una carta que Willoughby había dejado para ella. En ella, el jefe le explica que su muerte no fue culpa suya. También deja claro que comprendía su dolor y que realmente quería encontrar al asesino de Angela.


La carta contiene además una sorpresa: Willoughby había pagado secretamente para que los tres anuncios permanecieran durante otro mes.


Mildred comienza a comprender que, a pesar de todos sus enfrentamientos, Willoughby nunca había dejado de intentar ayudarla.


Pero la situación continúa empeorando.


Una noche, las tres vallas publicitarias son incendiadas deliberadamente. Mildred cree que alguien de la policía está detrás del ataque y vuelve a dejarse dominar por la rabia.


Decide responder con violencia.


Durante la noche prepara cócteles molotov y los lanza contra la comisaría de policía. Mildred cree que el edificio está vacío, pero Dixon se encuentra dentro.


Dixon está leyendo precisamente la carta que Willoughby había dejado para él cuando comienza el incendio.


Las llamas se extienden rápidamente por el edificio. Dixon queda atrapado y sufre graves quemaduras, pero consigue escapar. Antes de salir, logra rescatar los documentos relacionados con el asesinato de Angela.


Un hombre llamado James encuentra a Dixon gravemente herido y ayuda a apagar las llamas de su ropa.


Dixon termina hospitalizado. Allí comienza lentamente a reflexionar sobre su comportamiento y sobre todo el daño que ha causado.


Incluso termina compartiendo habitación con Red Welby, el hombre al que había atacado. Dixon se disculpa con él, mostrando por primera vez un verdadero arrepentimiento.


Mientras tanto, las vallas de Mildred vuelven a ser reconstruidas.


Más adelante, Mildred tiene un encuentro con James para agradecerle lo que hizo por Dixon. En ese momento aparece Charlie, su exmarido, acompañado por Penelope.


Charlie, borracho, termina confesando que él fue quien incendió las vallas. Mildred había pensado que los responsables eran miembros de la policía, pero en realidad había sido Charlie.


Mildred no responde con violencia y simplemente le pide que trate bien a Penelope.


Poco después ocurre el acontecimiento que parece que finalmente puede resolver el misterio.


Dixon está en un bar cuando escucha a un hombre hablar sobre una violación que cometió. El relato coincide de manera inquietante con la forma en que Angela fue atacada.


Dixon reconoce al hombre. Se trata de alguien que anteriormente había tenido un encuentro desagradable con Mildred y que ahora vive en Idaho.


Dixon cree que finalmente ha encontrado al asesino de Angela.


Decide investigar por su cuenta y provoca una pelea con el hombre. Durante el enfrentamiento consigue arañarle la cara para obtener una muestra de ADN.


Dixon lleva la muestra para compararla con las pruebas del asesinato de Angela.


Pero el resultado destruye sus esperanzas.


El ADN del hombre NO coincide con el ADN encontrado en el caso de Angela.


Además, se descubre que el hombre estaba fuera del país realizando servicio militar cuando Angela fue asesinada. Por lo tanto, no pudo ser el asesino.


El verdadero responsable de la muerte de Angela continúa sin ser identificado.


Sin embargo, existe la posibilidad de que aquel hombre sí haya cometido una violación.


Dixon le cuenta todo a Mildred.


En lugar de aceptar que el caso continúa sin solución, ambos toman una decisión inesperada.


Mildred y Dixon deciden viajar juntos hasta Idaho para encontrar al hombre.


Pero esta vez no buscan resolver legalmente el asesinato de Angela. Están pensando en vengarse.


Mildred sabe que quizá quieran matarlo, aunque no sea el asesino de su hija.


Los dos emprenden el viaje y llevan un arma en el automóvil.


Durante el camino, Mildred le pregunta a Dixon si realmente está seguro de querer matar al hombre.


Dixon admite que no está seguro.


Mildred también reconoce que ella tampoco está segura.


Finalmente, ambos deciden que tomarán la decisión cuando lleguen a Idaho.


Y ahí termina la película.


Nunca vemos qué ocurre después.


No sabemos si Mildred y Dixon encuentran al hombre. Tampoco sabemos si finalmente lo matan o si deciden dejarlo con vida.


Y lo más importante: nunca se descubre quién asesinó realmente a Angela.


El final es deliberadamente abierto. Mildred comenzó la historia buscando justicia para su hija, pero su dolor y su rabia la llevaron cada vez más cerca de la violencia. Dixon, por su parte, comenzó siendo un policía abusivo y violento, pero después de perder a Willoughby, ser despedido y sufrir graves quemaduras, empieza a reconocer sus propios errores.


Al final, dos personas completamente diferentes y llenas de dolor terminan viajando juntas hacia un destino incierto.


La película no ofrece una solución tradicional. El asesino de Angela sigue libre, la familia nunca obtiene una respuesta definitiva y Mildred tampoco consigue la justicia que estaba buscando.


Lo único que queda claro es que Mildred y Dixon han llegado a un punto en el que deben decidir si continúan dejándose controlar por la rabia y la violencia o si finalmente encuentran otra manera de seguir adelante.


Por eso, el final de Tres anuncios en las afueras queda abierto a interpretación: no sabemos qué harán cuando lleguen a Idaho, pero por primera vez ambos parecen dudar de si la venganza realmente resolverá algo.